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Los límites de la libertad de expresión en redes sociales

¿Dónde está el límite de la libertad de expresión en las redes sociales?
¿Dónde está el límite de la libertad de expresión en las redes sociales?

Anoche me entrevistaba Eider Hurtado en el programa de radio Gabon, en Onda Vasca, sobre la libertad de expresión en las redes sociales y dónde está el límite, un tema que se ha vuelto muy polémico en los últimos días. Comparto a continuación algunos puntos de los que hablamos.

Víctimas del terrorismo y discurso del odio

El pasado 13 de julio conocíamos la sentencia número 623/2016, por la que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo condenaba a un año de prisión a una joven por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. En este caso, la joven difundió en Twitter mensajes en los que se burlaba de víctimas de ETA, como Carrero Blanco, Miguel Ángel Blanco e Irene Villa. El Tribunal Supremo afirma que “no se penaliza aquí el chiste negro, se penaliza la humillación que está inserta en el discurso del odio”.

Dentro de un contexto similar está el caso del concejal de Ahora Madrid, Guillermo Zapata, quien publicó en 2011, cuatro años antes de ser elegido, un chiste en Twitter sobre Irene Villa. A diferencia del caso anterior, sólo existe el humor negro y no aparenta estar dentro del discurso del odio, pero el contexto es algo que tendrán que determinar. La Audiencia Nacional ha ordenado que sea llevado a juicio. Esta es la tercera vez que se reabre la causa contra Guillermo Zapata. Lo que aquí observamos es que un mensaje publicado incluso hace 5 años, puede convertirse en un pesadilla durante años.

Tu puesto de trabajo en peligro

Pero lo que publicamos en las redes sociales puede tener consecuencias incluso en nuestro trabajo. En 2011 un trabajador de Apple llamado Crisp fue despedido por criticar a la empresa en Facebook. Aunque éste presentó una demanda por despido improcedente, el tribunal británico la desestimó dada la política sobre medios sociales que tiene Apple.

Pero de igual manera que podemos ser despedidos por criticar la compañía en la que trabajamos, un departamento de recursos humanos podría decidir no contratarnos tras revisar los mensajes publicados en nuestros perfiles de las redes sociales.

Los límites de la libertad de expresión en redes sociales

Un caso interesante es el de Datxu Peris, concejal de Guanyar Catarroja, quien publicó un mensaje en Facebook tras la trágica muerte del torero Víctor Barrio el pasado día 9 de julio. Datxu, en contra de la tauromaquia, hizo alusión a que el aspecto positivo del fallecimiento del torero es que ahora dejará de matar. También agregó el término “asesino”.

Este mensaje ha despertado una gran polémica y son muchos quienes quieren emprender acciones legales contra Datxu, pero si bien es cierto que quizá algunas de sus palabras no eran acertadas o resultaban poco respetuosas para la familia y amigos del torero, es aparentemente difícil ver el límite de lo denunciable y no denunciable por quienes no son profesionales del derecho.

Unos días más tarde, Daxtu publicaba otro mensaje: “He de decir que mantengo cada una de las palabras que escribí, y que el único error que he podido cometer es el de no valorar el alcance de las redes sociales, […] porque mi escrito podía ser utilizado, con todo el cinismo y la mala intención […]”. Aunque mantiene que sigue pensando igual, realmente se arrepiente de la publicación tal cual la hizo, pero ya es imposible volver atrás y esto es algo que debemos tener presente, puede no haber vuelta atrás después de algo que hagamos en las redes sociales.

Vicent Balenguer se enfrenta a la misma situación, quien ha sido denunciado por un abogado de Castellón por supuestamente difundir mensajes vejatorios contra el torero.

Más casos

En mi artículo “Libertad y libertinaje en redes sociales” puedes leer más casos, no sólo de España, sino también de Estados Unidos o Arabia Saudí, entre otros, tanto del ámbito político como entre particulares.

¿Qué puedo decir y qué no puedo decir en redes sociales?

Si quieres estar seguro de que nadie emprenderá acciones legales contra ti o que no te despedirán del trabajo o que no cerrarás puertas profesionales por lo que publicas en las redes sociales, antes de publicar el mensaje que estás pensando publicar, piensa en lo siguiente: No publiques nada que no publicarías delante de un juez, de tu jefe, de tus posibles jefes o de tus clientes. Este ejercicio puede serte de gran ayuda.

Ten en cuenta que un mensaje publicado en redes sociales, en Internet en general, pueden ser copiado y distribuido aunque lo borres o creas que sólo lo ven tus amigos, así que realmente puede llegar a ser imposible borrarlo o controlar su difusión.

Un error común es decir que las redes sociales son como un bar o una tasca. No es cierto. Las redes sociales son un medio de comunicación y un mensaje publicado en ellas puede llegar a tener una difusión igual o mayor que un medio de comunicación tradicional nacional o internacional. Por lo tanto, ante todo, se debe ser prudente. Estoy seguro que muchos no saldrían en televisión diciendo lo que dicen en las redes sociales, pero no hay mucha diferencia en cuanto al alcance potencial. Bueno, realmente, las redes sociales pueden tener un alcance mucho mayor.

No lo olvides: No publiques nada que no publicarías delante de un juez, de tu jefe, de tus posibles jefes o de tus clientes. Esto te ayudará a no tener problemas legales o con tu trabajo.

Nativos digitales y formación

¿Se requiere formación al respecto? Sí. Los usuarios se sientan delante de su ordenador o toman su smartphone cómodamente en un entorno familiar y esa seguridad y comodidad les lleva a percibir que no pasa nada, que lo que hay en Internet puede desaparecer con apagar el ordenador, apagar el smartphone o borrar un perfil de una red social. Pero Internet no es un videojuego, lo que hay en Internet es tan real como el suelo que pisas. Lo que se publica o se hace en las redes sociales, en Internet, tiene consecuencias reales.

¿Crees que puede resultar divertido amenazar en las redes sociales al presidente Obama estando hasta arriba de marihuana? Esto fue lo que hizo Jamar Sims en 2012, con 21 años. Aunque pidió perdón, fue condenado a seis meses de prisión y un año de libertad supervisada. Y no sólo es eso, es que tu nombre y tu foto puede estar dando vueltas en Internet toda la vida y cerrarte muchas puertas. El derecho al olvido no funciona al 100% siempre.

¿Los nativos digitales no necesitan formación? Los no nativos digitales es posible que por su desconocimiento se preocupen más por aprender. En el caso de los nativos digitales, puede ocurrir lo contrario, que sabiendo que tienen un gran dominio de la tecnología, crean que lo saben todo y no necesitan aprender más, pero realmente deben aprenderlo igual.

La formación sobre un uso correcto de Internet, qué tipo de contenidos se pueden publicar o qué se puede y no se puede hacer, debe abarcar todas las edades. Con esto se evitarían problemas legales como los comentados, problemas de phishing, de malware, etc.

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